Posts Tagged 'filosofía'

Beatles 3000

¿Cómo sería un documental de los Beatles en el año 3126? Aquí una respuesta humorística al respecto 🙂

Ahora, al ver esto me pregunto:  ¿será que hacemos tanta pendejada cuando tratamos de reconstruir cosas del pasado? Yo siempre me he preguntado cómo hacen para “descifrar” los escritos de civilizaciones antiguas como la maya o la egipcia y después decir “a ciencia cierta” qué querían decir ellos con tanto dibujo. Quizás para nosotros tenga sentido lo que “leemos” pero en realidad no sabemos con exactitud lo que sucedía hace mil, dos mil, tres mil años, solo tenemos suposiciones acerca de qué significa lo que ha llegado hasta nosotros…

Quizás en realidad los mayas si pronosticaron el fin del mundo, quizas fueron los egipcios, o tal vez el código de Hammurabi no hablaba de leyes, sino de cómo pasarse de lanza con alguien… quizás las respuestas son más simples de lo que creemos y están ahí enfrente de nuestra narizota y, por obstinados, decidimos por la respuesta más complicada… ¿Scottie Pippen?

Via: Neatorama.com

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La búsqueda

the search by xkcd

Esta imagen me hace pensar lo iluosos que podemos ser por no encontrar lo que buscamos: simplemente que no lo hayamos visto no significa que no esté allá afuera, en algún lugar. No hay que perder la esperanza, aquello que buscamos está esperándonos si somos lo suficientemente pacientes para no volvernos locos en esa espera.

Y seguramente también hay vida extraterreste en el Universo.

PD: si no puede ver la imagen, den click aqui

El Pato Donald y el nacionalismo

Cuando era muy niño era fanático del Pato Donald… o al menos eso es lo que me dicen, pero después de ver este video no creo serlo tanto… ni de Donald ni de la cultura americana posterior a la segunda guerra mundial.

Ahora entiendo por qué en Estados Unidos tienen esa sensación de nacionalismo tan extraña que no solo se queda en el “mi país es el mejor” sino se va hasta el gran absurdo de “mi país es el único”. Es con este tipo de caricaturas (y centenares más, estoy seguro) con las que los líderes actuales (y en general, toda la población) de “América” crecieron y llegaron a creer como todo buen niño cree cualquier pendejada de la televisión: simplemente así los domesticaron y ahora no entienden nada más que de su bandera.

Como dice mi santa madre: Si, viven en el país de la libertad de comprar cualquier cosa, pero no en el país del libre pensamiento.

La biblia de la seducción

Hace un poco de tiempo, Vilrandir y yo comentábamos cada quién desde su perspectiva y por su propio medio, hacerca de charadas que se fundamentan en la ignoracia y “malestar” de ciertos sectores poblacionales que se sienten menos aventajados y buscan respuestas a sus problemas en cuanta solución les ponen frente… además de aquellos que toman partido de tal situación para hacer algunos billetes.

Bueno, pues aquí hay otro ejemplo de alguien que planea pasarse de listo aprovechándose de lo desdichados que pueden sentirse los “menos aventajados” en el terreno de la seducción: Mario Luna, experto en la ciencia de la seducción. Me encanta el término: ciencia de la seducción.

¿Desde cuando una actividad humana mayormente emocional puede ser calificada como ciencia? ¿De verdad puede ser suceptible de un método científico donde siempre se obtienen los mismos resultados bajo las mismas condiciones, sabiendo perfectamente las consecuencias de alterar las variables? ¿Van Gogh es un científico? ¿Bajo qué sistema formal fundamentamos esta nueva ciencia de la seducción? ¿Cuáles son sus bases axiomáticas y donde comienza la deducción lógica a partir de estos? Esto, junto con la experimentación hacen ciencia. La sola experimentación junto con afirmaciones personales no demostrables se alejan mucho de ser ciencia verdadera. Que yo en una sucesión finita de tiros de un dado común no obtenga un seis no implica que la probabilidad de tener un seis sea cero, aun cuando yo en mi “experimentación” haya obtenido un resultado que me haga concluir tal afirmación y mucho menos me hace un probabilista de la talla de Markov o Kolmogorov. El comportamiento humano no es ciencia; el estudio de tal comportamiento si lo es.

A ver, trataré de ordenar un poco mis ideas por que siento estar haciendo una ensalada.

Ciencia es toda actividad humana racional que busca encontrar conocimiento basándose en el método científico para después organizar tal conociemoento en leyes o teorías que explican e intentan predecir el comportamiento de la naturaleza. El método científico sigue una serie de pasos bien establecidos para realizar su experimentación y estudiar los resultados: 1. Definir una pregunta a responder 2. Obtener información al respecto previamente elaborada y estudiada por otros científicos. 3. Formular una hipótesis. 4. Realizar experimentos y registrar datos. 5. Analizar tales datos a modo de extraer información util de ellos. 6. Interpretar la información obtenida y concluir para fundamentar nuevas hipótesis. 7. Publicar resultados. 8. Experimentar de nuevo.

Otra cuestión importantísima de la ciencia con su método es que está abierta y propicia la discusión constructiva. Aunque a muchos no les guste, es preferible que se nos refute una idea pues es demostrablemente una falacia, a andar por el mundo predicando algo que no es cierto: la ciencia, como dice Carl Sagan, fomenta la autocrítica en su propio método y de ser necesario, corrige o deshecha las falacias. Mario Luna no creo que esté muy dispuesto a entrar en un debate público pues muy posiblemente expertos en comportamiento humano podrian refutar sus afirmaciones que él considera tautológicas. ¿Y por qué huiría de tal cosa? Por que de resultar falsas, su credibilidad caería al suelo y no vendería sus libros.

La naturaleza nos ha brindado la oportunidad de estudiarla haciéndose predecible una vez que se entienden los fenómenos y se estudian lo suficiente para poder concluir algo útil. Cuando no tenemos el conocimiento suficiente, la naturaleza simplemente es impredecible. Un ejemplo sencillo es el clima: sigue siendo un pronóstico, no una declaración definitiva. Por mucho que acierten los señores del clima, jamás podrán podrán predecir con probabilidad 1 que hoy es mala idea sacar la sombrilla para evitar mojarnos. No entendemos el clima por que los modelos necesarios para estudiarlo son demasiado complicados y hasta el momento no ha habido la suerte de encontrar una idea simple que explique estos fenómenos.

Y seguro me pueden contestar ustedes: ¿qué fenómeno es tan complicado como las relaciones humanas? Creo que ninguno. ¿Con qué credenciales este estafador pretende vendernos la idea ha logrado “decodificar” a las mujeres de forma que las ha vuelto predecibles? ¿Donde están los resultados de su experimentación? ¿Qué hipótesis quiso comprobar? ¿Bajo qué resultados previos fundamenta sus conclusiones, de la “experiencia propia”? No ma….

A lo más, podré conceder que la seducción es un arte, no una ciencia. La seducción podrá tener ciertos argumentos que pueden ser verdaderos en todo momento, igual que en música tocar algo que no sea propio de la escala musical y fuera de compás seguramente sonará mal y que para que una pintura que ilustra seres humanos guste entre la mayoría debe cumplir con la proporción aurea, pero esto no hace a la música y a la pintura ciencias. No es posible, por motivo alguno, calificar el comportamiento humano como ciencia; su estudio si lo és, el comportamiento per sé no lo es. Y como todo arte, no todos los seres humanos nacen con el don. Si, se puede desarrollar y si, como se plantea en Ratatouille (1), “cuanquiera puede seducir” pero me queda muy claro que hay una enorme diferencia entre esto y “cualquiera puede seducir a quien sea”.

Y a todo esto ¿por qué su estudio se limita a la seducción de mujeres por parte de los hombres? ¿Las mujeres no deben o no pueden seducir? A mi me parece que este cabrón intenta vender algo parecido a la pornografía: material hecho por hombres para hombres.

Bueno, más que criticar a este pelmazo quisiera hacer énfasis en el método que utiliza: agarrarse del lado flaco de hombres desesperados y/o ignorantes para sacarles pasta entre libros, conferencias, talleres prácticos y demás pendejadas que vende, no regala. Una de las obligaciones que tenemos los científicos de verdad es difundir la ciencia, que todos la conozcan y si no obligarlos a dominarla, por lo menos hacerla accesible al público en general para estimular su interés y al mismo tiempo intentár generar curiosidad en la búsqueda de la verdad. No intentamos hacernos ricos con la ciencia ni imponer “nuestra ciencia” pues la ciencia no es nuestra, es de todos.

Este chango no es diferente a Raquel Levinstein: ambos son estafadores que intentan aprovecharse de la ignoracia de las masas para lograr dinero fácil… y lo que más me enoja es que las masas les crean y para muestra basta un botón: lean el post original en red10 Canvas con todo y sus comentarios al final de la página… de verdad es alarmante que haya tanta credulidad entre la gente que tiene libertad de escribir.

Me queda claro que el autor del artículo donde vi esto por primera vez está usando un tono sarcástico (en cuyo caso seré feliz y podré dormir bien hoy en la noche) o lo que creo más probable: carece total y absolutamente de un pensamiento crítico que funcione para evitar ser timado tan baratamente. Hay que tener un poquito de inteligencia para darnos cuenta cuando nos intentan vender una estafa y cuando nos proponen una verdadera alternativa… y este cuate de Canvas me parece no la tiene.

Qué tristeza.

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(1) Cuidado: lo siguiente toma parte del argumento final de la pelicula de Pixar, Ratatouille. Quien no la ha visto porfavor no siga leyendo.
Al decir “cualquiera puede seducir” me refiero, como se hace en la película, que el arte de la seducción puede “provenir y aparecer” en cualquier persona, sin importar su estatus socio-político o económico, ni importando su raza, creencia religiosa o deportiva, ni su preferencia sexual. Sin embargo, no cualquiera puede ser un “maestro seductor” pues además de necesitar mucha práctica, hay ciertos límites en cada persona que le facilitan o impiden desarrollar habilidades tanto o tan poco como otras personas: no cualquiera puede ser un cheff de alta cocina, dicen en Ratatouille.

La ignorancia

Mi buen amigo Vilrandir, ñoño y pepino de corazón, comenta en su blog acerca de un tema que le ha enfurecido las mañanas (o noches, no sé) de las últimas semanas mientras escucha el radio… y con toda razón de enojarse: Psicología Cuántica.

Su principal exponente, Raquel Levinstein, la define del siguiente modo:

Es Psicología porque su campo de conocimiento y acción abarca, tanto el mundo afectivo, en donde se encuentran las emociones y los sentimientos; así como, el universo mental con sus leyes particulares, en donde fluyen tanto los pensamientos negativos como los positivos. Y, desde luego, también incide en la esfera de la conducta y de las actitudes humanas.

Es Cuántica porque los más importantes postulados de este enfoque se encuentran fundamentados en los principios más relevantes de la Física Cuántica, por lo que permite realizar un cambio trascendental o “salto cuántico” aquí y ahora y de manera casi inmediata y espectacular, pero sostenido.

Es del Espíritu porque no sólo estudia la dinámica y las leyes del espíritu, sino que nos lleva de la mano a la dimensión espiritual, que es el sitio donde se encuentra toda posibilidad de transformación y trascendencia, ya que en esta dimensión, “los milagros” se encuentran al alcance. Porque es, precisamente, con la fuerza del espíritu que el adicto y el alcohólico logran superar adicciones, clausuran el dolor y el sufrimiento. El desahuciado encuentra salud, el moribundo paz y la humanidad esperanza.

No voy a platicar acerca de lo estridente que es esta “definición” de la “ciencia” de esta señora autodenominada experta en el tema (con justa razón: solo yo podría entender mis pendejadas). Lo que me preocupa en realidad es la misma conclusión a la que llega Vilrandir, la cual grosso modo se puede condensar en ver a la ignorancia como un mal social.

simio_ignorante

No soy un experto filósofo ni sociólogo para entender y poder explicar completamente el fenómeno de la ignorancia en la sociedad humana, pero si quisiera afirmar un par de cosas.

Primero, si estoy de acuerdo con la ignorancia como un mal social contra el cual debemos luchar para si no erradicarlo, por lo menos reducir sus efectos en la sociedad en que vivimos. A esto digo que suena más fácil de lo que uno cree. Aunque es cierto que necesitamos saber leer y escribir para combatirla, dudo mucho que una persona analfabeta esté exenta de una cierta inteligencia (o experiencia) de la cual pueda valerse para descubrir engaños como los de las “ofertas por televisión” – vaya, una persona analfabeta pero inteligente y/o astuta sabe perfectamente que el tener una alta autoestima es más que suficiente para sentirse bien y no requerir de un favor divino ni un nivel más de energía en las órbitas cuánticas de mi vida.

Alfabetizar ayuda, pero el verdadero enemigo no es la falta de escuelas o capañas para la educación* de gente, hace falta algo mucho más importante. Muchos físicos e ingenieros pueden corregirme, pero a mi ver el Universo está dominado por lo que me gusta llamar “Leyes del Mínimo” – mínima trayectoria, superficies de mínima area, menor gasto de energía. Esto no sé si sea bueno o malo. Definitivamente sabemos aprovecharlo, algo que es bueno. Lo malo es que los humanos también nos regimos por este tipo de leyes: es más sencillo permanecer ignorante que pensar. Dudo muchísimo que algún analfabeta no sepa pensar (aunque definitivamente saber leer ayuda a mejorar nuestros procesos de pensamiento). El problema pues es que a la mayoría de nosotros nos da hueva razonar.

Si, muchos saben pensar, aunque lamentablemente piensan pendejadas (como el imbécil que es partidario del Partido Nacional Socialista de México – me pregunto si este pendejo sabe qué es ser socialista y si sabe que Hitler no lo era). Un razonamiento no puede ser pendejo, pero definitivamente requiere mucho más esfuerzo razonar que pensar. Mi gato piensa – justo en este momento está pensando que quiere subirse a mis piernas mientras escribo; lo que no razona es por qué no puedo atenderle en este momento: estoy escribiendo esto y no puedo ponerle atención a mi post y al gato al mismo tiempo. Si razonara, entendería que su pensamiento no necesariamente es complacible (y en sus términos, correcto).

Bueno, y entonces si no es problema solamente de saber leer y escribir ¿entonces de qué es problema? De quitarnos la hueva de razonar y Descartes ya nos lo había dicho desde 1637 en su Discurso del Método: él simplemente se dedica a dudar de todo: de lo que le dicen los demás, de él mismo e incluso dudó de Dios (cosa que en aquel entonces era de ir a la hoguera – imagínense lo atrevido de su idea) Incluso los griegos desde la Atenas Clásica sabían de esto y dijeron que aquel que dice saberlo todo en realidad no sabe nada, pues nunca se enfrenta a las grandes cuestiones: solo afirma, ni siquiera se molesta en fundamentar rigurosamente lo afirmado (como la señora Levinstein que lo dicho es cierto y se acabó)

Combatir la ignorancia pues, no es en las escuelas e instituciones educativas*, es en la casa desde que uno aprende a caminar, debe aprender a preguntar. El combate a la ignorancia se inicia desde que uno inicia su camino hacia la independencia. Hagámonos a la idea que no es necesario estar educado* para no ser ignorante: simplemente es no tener hueva de razonar.

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* insisto en hacer énfasis en el tema de educación. Véanlo de esta manera: las obejas están educadas a seguir las órdenes del perro ovejero – los niños en las escuelas están educados a contestar lo que se les pregunta del modo en que se les enseñó. Aasimov lo dice mejor que yo: “Because you’re so goddamned educated, doc, I knew you couldn’t be very smart.”